Elegir las metas es un proceso compartido. Su familia, su hijo o joven adulto (en la medida de sus posibilidades) y el Analista de Conducta Certificado por la Junta (BCBA) que supervisa aportan información importante. Esta guía explica cómo suele ser ese proceso para que sepa qué esperar y qué preguntar.
Para qué sirve una evaluación
Una evaluación ayuda al BCBA a comprender la situación actual de su hijo. Es un punto de partida para planificar, no una etiqueta ni una predicción. Según la edad y las necesidades de su hijo, una evaluación puede incluir:
- Conversaciones con los cuidadores sobre las rutinas diarias, las fortalezas y las preocupaciones actuales
- Observación en uno o más entornos, como el hogar, la clínica o la comunidad
- Revisión de los documentos que usted decida compartir, como informes escolares o médicos
- Actividades estructuradas o evaluaciones de habilidades seleccionadas por el BCBA
- Conocer lo que su hijo disfruta, prefiere y encuentra motivador
El BCBA utiliza esta información para recomendar posibles metas y explicar los motivos de cada recomendación. Las recomendaciones se revisan con usted antes de comenzar un plan.
Sus valores y prioridades forman parte de la elección de metas
Usted conoce mejor que nadie a su hijo, a su familia y su vida cotidiana. Al elegir las metas, generalmente se considera:
- Lo que más importa a su familia en este momento, en casa y en la comunidad
- Las preferencias, los intereses y las formas de comunicación de su hijo
- Las preocupaciones sobre seguridad, salud y calidad de vida que usted haya planteado
- La cultura, el idioma, los horarios y las rutinas de su familia
- Lo que otros profesionales o la escuela de su hijo hayan compartido con su permiso
Puede preguntar por qué se recomienda una meta, sugerir cambios o pedir que una meta se deje para más adelante. Una meta que no se ajuste a la vida de su familia puede conversarse y modificarse.
Las metas son individualizadas
Las metas se redactan para una persona en particular. No se toman de una lista estándar, y dos personas de la misma edad o con el mismo diagnóstico pueden tener metas muy diferentes. Por eso, no publicamos listas de metas de ejemplo para anticipar lo que trabajará su hijo. Ningún tipo de meta es automáticamente adecuado para todas las personas.
Qué suele incluir una meta escrita
- Una descripción clara de la habilidad o conducta en la que se centrará el equipo
- Cómo se medirá el progreso
- Dónde y con quién se espera que se use la habilidad
- Cómo comprobará el equipo que la habilidad se mantiene y se aplica a la vida cotidiana
Preguntas que puede hacer
- ¿Por qué esta meta es una prioridad para mi hijo en este momento?
- ¿Cómo se relaciona esta meta con la vida diaria de nuestra familia?
- ¿Cómo sabremos si hay progreso?
- ¿Cómo se consideran las preferencias y la comodidad de mi hijo al enseñar esta habilidad?
- ¿Qué sucede si nuestras prioridades cambian durante el tratamiento?
- ¿Podemos pausar, modificar o eliminar una meta?
Qué suele ocurrir después
El BCBA prepara un plan de tratamiento escrito y lo revisa con usted. Los servicios comienzan solo después de que usted haya tenido la oportunidad de hacer preguntas y dar su consentimiento. Algunas fuentes de financiación también revisan el plan antes de aprobar los servicios, y sus decisiones están fuera de nuestro control. Las metas se revisan regularmente y se actualizan a medida que cambian las necesidades de su hijo y las prioridades de su familia.
¿Tiene alguna pregunta sobre las metas de su hijo? Hable con su BCBA. Esa conversación siempre es el siguiente paso adecuado.
Los servicios, las metas y el progreso son individualizados. Nada en esta guía garantiza un resultado, plazo o autorización específicos.
